No sé si el poema viene antes o después del viaje. Si el asombro es la forma en que se mira o si la forma en que se mira determina el asombro. Lo que sí sé es que cada viaje me reconstruye, me vuelve a construir desde el otro, desde su mirada, desde su lenguaje. Viajar se vuelve poema.


miércoles, 20 de julio de 2016

Amaicha del Valle


Y de Amaicha del Valle, mañana, me voy a acordar de las copleras. Me voy a acordar otra vez que no las vi bajando el cerro. Que no las oí cantando, porque no coincidimos bajo el cielo de colores. Mañana me voy a acordar otra vez por qué tengo que volver a Amaicha del Valle.


(Junio 2014)


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